2016-07-21

 

Posibles fisuras y preocupación en el acuerdo del fin del conflicto

Luz Piedad Caicedo. Corporación Humanas Colombia

Antecedentes-2
Tres son las fisuras que la Corporación Humanas identifica una vez revisado el acuerdo sobre cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo (CFHBD) y dejación de armas (DA) al que llegaron el Gobierno nacional y las FARC-EP. La primera tiene que ver con los procedimientos de registro previstos para el armamento en poder de las FARC-EP. La segunda con las armerillas para la disposición de una parte de ellas y la tercera con la información que se podría perder por no prever la identificación de su totalidad. También surgen dudas en torno a los ocho campamentos que se anuncia serán conformados además de las 23 zonas transitorias de normalización.


En el comunicado conjunto No 76 del Gobierno nacional y las FARC-EP queda plasmado lo convenido en torno a cómo se dará el tránsito de la lucha armada a la actividad política bajo las normas constitucionales de quienes forman parte de una de las guerrillas de mayor antigüedad en el mundo. En él se determinan los tiempos, mecanismos de monitoreo y verificación, las características generales de las zonas en dónde se llevará a cabo el tránsito a la civilidad y las normas que regirán en ellas, lo relativo a la seguridad de quienes intervienen en el proceso y a la dejación de armas.


Los procedimientos y términos para desarrollar el acuerdo, como bien precisa el documento dado a conocer el 23 de junio, están contemplados en diversos anexos y protocolos que no fueron difundidos y cuyo listado “es susceptible de cambios por acuerdo entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP”. Siendo así, las observaciones que a continuación se hacen podrían resultar útiles.


Posibles fisuras en el manejo de armas en manos de las milicias y las de acompañamiento


El acuerdo dispone que se llevarán a cabo dos procesos distintos con las armas: registro{1} e identificación{2}. El primero tiene como fin la contabilización y tipificación de las armas y el segundo su caracterización. Si bien en el acuerdo no se explicita el alcance de cada procedimiento, se podría inferir que cuando se registre el tipo de arma se especificará si se trata de una pistola, un revólver, un fusil, una granada, etc. y se contabilizará cuántas hay de cada una. Si fuese así, entonces la identificación comprenderá la consignación de datos adicionales como la marca, el número de serie, el calibre o la dimensión, entre otros, de cada una de las armas. Todas las armas serán objeto de registro pero sólo serán identificadas “las armas individuales que porten los integrantes de las FARC-EP dentro de los campamentos”.


Llama la atención el procedimiento diferenciado y su explicitación. Esta no es la única diferencia, también hay un procedimiento distinto para el almacenamiento y supervisión de las armas en poder individual y las denominadas de acompañamiento, granadas, municiones y armas de las milicias.


Las armas que quedarán en poder de integrantes de las FARC-EP, dentro de los campamentos, serán entregadas de forma paulatina: un primer 30% se depositará en contenedores a los tres meses de decretado el día D{3}, otro 30% al siguiente mes y el restante 40% al siguiente; es decir al quinto mes de acampamiento ningún integrante de las FARC-EP portará armas. Las otras armas (de acompañamiento, granadas, municiones y de las milicias) “permanecen en armerillos temporales bajo la responsabilidad de las FARC-EP, hasta el día D+60 cuando serán almacenados en los contenedores dispuestos para este fin. Este procedimiento es monitoreado y verificado por el CI-MM&V{4}”.


Mientras que en el acuerdo se especifica que “{p}ara garantizar el control efectivo del armamento en cada Zona se determina un solo punto de almacenamiento, dentro de uno de los campamentos, en donde están ubicados los contenedores bajo el monitoreo y verificación permanente del CI-MM&V, de acuerdo con los protocolos concertados entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP”no se precisa nada de los armerillos distinto a lo antes mencionado.


Desde nuestra perspectiva, la identificación de las armas de uso individual permitirá verificar si el arma fue usada por quien la porta mientras duró el acampamiento y de esta manera establecer responsabilidades en caso de que hechos de esta naturaleza ocurrieran. También por supuesto posibilitará descartar responsabilidades de los integrantes de las FARC-EParmados en actos en lo que hayan mediado armas.


¿Pero qué pasará cuando el hecho en cuestión haya ocurrido con un arma no identificada? En principio este incidente no tendría porque suceder puesto que el acuerdo supone que la población civil no podrá hacer uso de armas dentro de las zonas y que las autoridades armadas no pueden ingresar en ellas. Pero ¿y si ocurre? ¿No da esto lugar a procesos más engorrosos de cotejo y descarte que podrían acortarse si todas las armas fueran identificadas?


Por otra parte, no se entiende por qué las armas depositadas en las armilleras no están bajo la supervisión del CI-MM&V durante casi un mes (desde su llegada a las zonas hasta su disposición final en los contenedores) cuando hay un celo manifiesto porque todo lo relativo a la dejación de armas esté bajo la supervisión de esta instancia. Los riesgos de fuga de armas y sobre todo de especulaciones sobre posibles fugas deberían ser restringidos sometiendo a todo el armamento al mismo procedimiento: registro, identificación y disposición en contenedores en un solo punto de cada una de las zonas.


Por último y para finalizar con las fisuras relativas a este tema, la ausencia de identificación de parte del armamento de las FARC-EPdisminuye el caudal de información disponible para establecer la verdad en torno al tráfico de armas en Colombia, al menos el que ha servido para surtir a esta organización. Datos como quién suministró las armas a este grupo, de qué países provenían, cuáles fueron sustraídas a las fuerzas armadas del Estado (cuando no traficadas por sus integrantes) podrían ser más contundentes de hacerse un rastreo a partir de la identificación de todas las armas. De igual forma se pierde la posibilidad de establecer la responsabilidad de delitos cometidos contra la población civil por parte de milicianos de las FARC-EP (antes del ingreso a las zonas) en aquellos casos en que se cuenta con registros balísticos.


Los ocho campamentos

Llama la atención que en el acuerdo se estipule que se van a “establecer 23 Zonas Veredales Transitorias de Normalización y 8 campamentos” a la vez que se indica que dentro de cada Zona habrá un número de campamentos “determinado por las condiciones del terreno y la cantidad de combatientes dentro de la misma”. De ello se deduce que unos campamentos (los ocho en cuestión) quedan por fuera de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización. La pregunta es ¿por qué? Y la preocupación es cuáles son los dispositivos de seguridad que se van a desplegar puesto que, por fuera de las zonas veredales, los campamentos no gozarían de una de las medidas previstas: la Zona de Seguridad de un kilómetro de ancho que se extiende alrededor de ellas.


Hay lugar a cambios en los acuerdos

Cómo se mencionó al inicio de este artículo, los procedimientos podrían ser objeto de modificaciones al menos en los anexos y protocolos. Es ahí donde es importante afinar todo lo relativo a la dejación de armas que se ha advertido podría llevar a la pérdida de control de armamento y a la desconfianza por parte de quienes dudan de la voluntad real de las FARC-EP de abandonar la guerra. También es perentorio garantizar un cordón de seguridad para los campamentos que quedaron por fuera de las Zonas Veredales.


El control de armas pequeñas y ligeras y la seguridad son temas de trascendencia para el tiempo de acampamiento pero sobre todo para el posconflicto. La Corporación Humanas, en el seguimiento que hace de la Resolución 1325 de 2000, del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ha manifestado la importancia que tiene para la vida de las mujeres un verdadero compromiso del gobierno colombiano en cumplir con los tratados internacionales que buscan controlar la circulación de armas y evitar su uso en los distintos ámbitos de la vida nacional. Está demostrado que la circulación de armas pequeñas y ligeras aumenta los índices de muertes de mujeres en los hogares y el constreñimiento de su libertad para decidir sobre su cuerpo.


La dejación de armas requiere no solo que éstas dejen de usarse sino garantías de que no serán usadas por nadie más. Exige también que haya confianza en que todas las armas fueron sacadas de circulación. Por ello, los protocolos previstos para la destrucción mediante fundido de todo el armamento de las FARC-EP y su utilización para los tres monumentos de que habla el acuerdo tienen que evitar cualquier duda o suspicacia.



 

{1} “Registro: consiste en el procedimiento técnico de consignar la cantidad y tipo de armas recibidas a las FARC-EP por parte del CI-MM&V (Componente Internacional del Mecanismo de Monitoreo y Verificación).”

{2} “Identificación: corresponde al procedimiento técnico que permite caracterizar las armas de las FARC-EP por parte del CI-MM&V.”

{3} Día D: día en que inicia el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo.

{4} CI-MM&V: Componente Internacional del Mecanismo de Monitoreo y Verificación. En el acuerdo se especifica que “El MM&V será un mecanismo técnico tripartito y estará integrado por representantes del Gobierno Nacional (Fuerza Pública), de las FARC-EP, y un Componente Internacional consistente en una misión política con observadores no armados de la ONU integrada principalmente por observadores de países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)”.

Humanas-Fokus






Corporación Humanas Colombia

Carrera 7 Nro. 33 - 49 Oficinas 201

PBX (571) 805 06 57 Teléfono: (571) 288 03 64

www.humanas.org.co - humanas@humanas.org.co

Bogotá Colombia

Contáctenos

Nombres
Correo
Comentarios
Proyecto:Observar formar e informar para una paz con justicia de genero / Comité editorial: Adriana Benjumea, directora; María Adelaida Palacio, coordinadora jurídica; July Fajardo, coordinadora de investigaciones y Ximena Correal, comunicadora.
Copyright © 1999-2013 Intelligent Web Ver 8.3 All Work Solutions Ltda. Todos los Derechos Reservados - www.pazconmujeres.org