2013-09-05

 

Mujeres en territorios urbanos de inseguridad


Por: Luz Piedad Caicedo

Coordinadora de investigaciones Corporación Humanas


HPIM3551

Desde 2011 la Corporación Humanas está documentando las dinámicas de la violencia urbana que afectan la vida de las mujeres. Un primer análisis se publicó en "Tierra y territorio: afectaciones y retos para las mujeres" (2012). Los resultados de una segunda recolección de información en las ciudades de Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y la localidad de Kennedy de Bogotá dieron lugar al libro "Mujeres en territorios urbanos de inseguridad", publicado en junio de este año y lanzado el martes 27 de agosto en Medellín.


El libro está estructurado en tres partes. En la primera se presenta información sobre la incidencia de la violencia en las áreas urbanas en cuestión. En la segunda se relacionan los factores de inseguridad que se identificaron durante la investigación y se propone como cierre en la tercera parte una cartografía de la inseguridad, a partir de la cual se muestra la compartimentación que los actores generadores de inseguridad hacen de las ciudades. Esta cartografía es una propuesta para ilustrar cómo los territorios urbanos son objeto de una suerte de paraestatización por parte de los actores generadores de inseguridad. En esta compartimentación territorial las mujeres viven una tensión permanente entre el auto confinamiento y la necesidad de habitar la calle como actoras políticas o agentes de su sobrevivencia. A continuación se presentan los principales planteamientos del libro.


La inseguridad


La inseguridad urbana no es un problema que atañe solo a Colombia. Es una situación común a varias ciudades de América Latina y el Caribe y está en el primer lugar de las preocupaciones identificadas por la opinión pública. En el libro la seguridad es entendida más allá del tema criminal, en tanto toma en consideración las múltiples violencias derivadas del abuso de poder, que no siempre resultan en la comisión de un delito o sus expresiones, no son todas tipificadas como tal. Uno de los sustratos del abuso de poder es la valoración que se hace de las personas según su sexo, edad, raza, clase y orientación sexual (por mencionar algunos de los aspectos que inciden en su clasificación).


DSC04577
Una de las expresiones más expandidas de ese abuso de poder es la violencia contra las mujeres. A pesar de estar identificada como un grave problema en el que todos los países deben comprometerse para ponerle fin y que se han construido conceptos para visibilizarla (violencia contra las mujeres por razones de género, feminicidio), su incidencia sigue siendo muy alta y en general, ignorada por los estudios sobre seguridad urbana y pocas veces considerada en las políticas públicas.


En la práctica lo que se observa es que los Estados han dispuesto para los hombres instituciones, infraestructura y efectivos para proteger sus vidas e intereses, mientras que para las mujeres no. La desproporción de la protección que se destina a los delitos que se cometen en el ámbito público se hace evidente con la alta incidencia de mujeres víctimas de violencia cometida en el privado. En el libro "Bogotá sin violencia hacia las mujeres: un desafío posible" editado por Marisol Dalmazzo, Lucy Cardona y Bernardo Pérez  se calcula que en 2008 el 56% del total de víctimas de homicidio, lesiones comunes,  hurto a personas y de violencia intrafamiliar eran mujeres.


Los factores de inseguridad


Desde la perspectiva de "Mujeres en territorios urbanos de inseguridad" los principales agentes de inseguridad son los grupos armados que administran los negocios y aprovechan las vetas de poder sembradas por el paramilitarismo para beneficio de anteriores mandos medios, nuevos jefes o los mismos cabecillas extraditados a Estados Unidos. Su “éxito” se debe a su imbricación con problemas estructurales de exclusión social y discriminación y con un ordenamiento de género que exhorta a los jóvenes a construir su masculinidad aferrándose a la resolución violenta de los conflictos y a las mujeres jóvenes a construir una feminidad basada en la sumisión y la cosificación.


Estos planteamientos son desarrollados en la segunda parte del libro dando lugar a una descripción de lo que estos factores afectan el cotidiano de las mujeres.


Los territorios


Si bien la seguridad no es una condición adquirible mediante la intervención urbanística, es de resaltar que los actores generadores de inseguridad hacen del fracaso y el deterioro urbano una ventaja para su accionar. Los extramuros, las vías sin pavimentar o en mal estado, los senderos no carreteables, los baldíos, los descampados, los parques, los campos de juego, los lotes abandonados y la oscuridad resultan propicios para el mal.


HPIM3575
En estas condiciones urbanísticas los actores generadores de inseguridad territorializan la ciudad y los barrios. El estudio sugiere una clasificación de esa compartimentación en ocho territorios. 1) Territorios para parchar, usados por los jóvenes, muchas veces pandilleros. 2) Los ciberespacios, territorios nuevos desde los cuales los y las jóvenes trazan asociaciones antagónicas que llevan al enfrentamiento virtual violento y a veces también al real. 3) Los barrios de bandidos, nombre con el que se estigmatiza a toda la población porque en algunas de sus calles habitan ladrones. 4) Territorio donde se comercializan los ilícitos (expendios de drogas, tráfico de armas, venta de objetos robados, explotación sexual de niños y niñas, entre otros). 5) Los territorios de usufructo que son las zonas en las que la confluencia de factores permite obtener recursos a partir del robo. 6) Los Territorios para quedar limpio, utilizados para descartar, deshacerse de pruebas que puedan vincular al delincuente con el delito. 7) Los corredores de tránsito, lugares de la ciudad que posibilitan la salida de mercancía ilícita (droga, armas, contrabando, abastecimiento para los grupos armados ilegales), o la huida de los actores generadores de inseguridad. 8) Territorios desde dónde vigilar, corresponden con el espacio que usan vendedores ambulantes pagados para que informen o campaneros encargados de avisar del acercamiento del enemigo, muchas tiendas también son territorios de vigilancia.


Esta territorialización refuerza en las mujeres el auto confinamiento. Pero las mujeres necesitan la calle, su autonomía depende de que la usen y la transiten. De otra manera no podrán dirigirse a sus puestos de trabajo, ni gestionar ante las autoridades las necesidades de sus barrios. Las mujeres no tienen alternativa, tienen que salir y transitar por esos territorios así no los controlen, los evadan y en ocasiones los enfrenten.


 

Humanas-Fokus






Corporación Humanas Colombia

Carrera 7 Nro. 33 - 49 Oficinas 201

PBX (571) 805 06 57 Teléfono: (571) 288 03 64

www.humanas.org.co - humanas@humanas.org.co

Bogotá Colombia

Contáctenos

Nombres
Correo
Comentarios
Proyecto:Observar formar e informar para una paz con justicia de genero / Comité editorial: Adriana Benjumea, directora; María Adelaida Palacio, coordinadora jurídica; July Fajardo, coordinadora de investigaciones y Ximena Correal, comunicadora.
Copyright © 1999-2013 Intelligent Web Ver 8.3 All Work Solutions Ltda. Todos los Derechos Reservados - www.pazconmujeres.org