2017-05-31

 

Un binomio por la reparación, un binomio por la paz: la justicia y la salud en el trabajo de acompañamiento*

 

binomio-justicia-salud1
Las últimas décadas, en Colombia, si bien han estado marcadas por la violencia sociopolítica, también han tenido importantes desarrollos teórico prácticos en relación con las acciones de asistencia y atención de personas que han sufrido diversos tipos de victimización en el marco del conflicto armado interno.

 

La búsqueda constante de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición emprendida por víctimas y organizaciones de la sociedad civil, han puesto de presente la necesidad de que el gobierno nacional legisle sobre la materia, al tiempo que los gobiernos departamentales y municipales cumplan con las disposiciones de ley y se comprometan con menguar los impactos políticos, económicos, sociales, culturales, emocionales, físicos y psicosociales que han dejado los hechos de violencia en el país.

 

En este contexto, es menester reconocer que la búsqueda más incisiva ha estado en la justicia. Hombres, mujeres, pueblos étnicos y campesinos, organizaciones de base, organizaciones de mujeres, entre otros sectores, han luchado incesantemente por la judicialización de los autores intelectuales y materiales de masacres, secuestros, extorsiones, desapariciones forzadas, violaciones sexuales, esclavitudes domésticas y sexuales, reclutamientos forzados, entre otros crímenes, al tiempo que han buscado la restitución de los bienes materiales perdidos y la garantía de acceso a condiciones mínimas en términos de salud, educación y vivienda.

 

Sin embargo, lograr un verdadero contexto social de reconciliación y construcción de paz requiere, además de la garantía de justicia para las víctimas, un trabajo real y efectivo en materia de reparación y rehabilitación de y por los daños y afectaciones físicas, mentales y sociales causadas tras los hechos de violencia. Es necesaria la búsqueda y exigencia de vías institucionales y sociales más efectivas para que las víctimas (directas, indirectas, individuales y colectivas) puedan acceder al derecho a la salud, garantizando un acceso coherente con las particularidades de la población.

 

En este sentido, y particularmente para los procesos de atención integral a víctimas en el marco del conflicto armado, es necesario entender los derechos de acceso a la salud y a la justicia como procesos interdependientes, de manera que se garantice una operación binomial. Una adecuada asistencia jurídica permitirá una valoración correcta de las afectaciones causadas por la violencia y por ende la identificación de las acciones de reparación y rehabilitación más acordes con los casos concretos, e igualmente, un adecuado proceso de reparación y rehabilitación puede hacer sentir a las víctimas que se está haciendo justicia, concepto que no sólo se relaciona con la judicialización de los perpetradores sino también con el hecho de que el Estado asuma su responsabilidades en materia de restitución de las condiciones vitales anteriores a la victimización al tiempo que la transformación de las condiciones de vulnerabilidad social, política y económica que dieron origen a la victimización.

 

La experiencia de trabajo de la Corporación Humanas en materia de acompañamiento jurídico y psicosocial a mujeres víctimas de violencia sexual, ha permitido la identificación de un vínculo directo entre la recuperación física y emocional de las víctimas y la percepción de justicia, en tanto una y otra vía aporta elementos fundamentales para superar los efectos de la violencia, así como para la reconstrucción de los proyectos de vida y las metas, tanto personales como colectivas. A este vínculo hemos llamado Binomio Justicia y Salud, entendiéndolo no sólo como el trabajo interdisciplinario entre las ciencias jurídicas y de la salud, sino como un vínculo de interdependencia, así como una apuesta política y metodológica en el trabajo directo con personas que han sido victimizadas, fundamentalmente, pero no sólo, en el contexto del conflicto armado, social y político colombiano.

 

Dicho binomio, guiando las acciones de asistencia, atención y reparación a las víctimas, así como de acompañamiento, sean estas emprendidas por las instituciones del Estado y/o por organizaciones de la sociedad civil, podrá, de manera más acuciosa, facilitar: 1) la comprensión a fondo de las necesidades de las víctimas en materia de judicialización y atención en salud (física, mental y social1); 2) la valoración de las reales dimensiones de los daños y afectaciones causadas por la violencia; y 3) la indagación por las rutas o vías posibles –desde la percepción y el sentir de las personas– para garantizar, no sólo la reparación real y efectiva, sino también el reconocimiento de las víctimas desde otras categorías sociales y políticas útiles, desde las que efectivamente reconstruyen sus planes y metas a futuro, tanto en la vida personal, como en la vida comunitaria.

 

En tanto vínculo interdependiente y apuesta político-metodológica, el binomio justicia y salud se hace visible en el trabajo práctico desde las instancias de planeación de proyectos y actividades con las personas acompañadas, así como en los escenarios de interlocución con instituciones del Estado y organizaciones de la sociedad civil, en los que, por una parte se exige el cumplimiento de las obligaciones del Estado en materia de justicia y salud, y por otro se generan alianzas estratégicas para movilizar las transformaciones necesarias, tanto a nivel legislativo, como a nivel social, de las condiciones para garantizar a las víctimas sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación.

 

El reto de la construcción de la paz en este nuevo escenario de posacuerdo exige de las y los profesionales de las organizaciones de la sociedad civil el constante cuestionamiento sobre la utilidad y posibilidad de acción de sus disciplinas, y con esto, la exploración de nuevas prácticas de trabajo, más acordes y coherentes con el contexto local y nacional. Desde nuestras apuestas político-metodológicas, el binomio justicia y salud permite justamente esto: nuevas posibilidades de reconstrucción de una país que históricamente se ha relacionado a través de la violencia y que ahora, enfrenta el reto de relacionarse desde la ausencia de la guerra.

 

 

* Escrito por July Loaiza, psicóloga de la Corporación Humanas

 

(1) La OMS entiende la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afectaciones o enfermedades” (tomado de http://www.who.int/governance/eb/who_constitution_sp.pdf). En este sentido, la salud está determinada no sólo por los aspectos físicos y mentales de las y los individuos, sino también por la calidad del entorno social en el cual se desenvuelven, incluyendo entonces los niveles de acceso a la educación, la vivienda y la calidad de las relaciones sociales al interior de las comunidades.

 

Fotografía de: www.agrupacionciudadana.org

para-web






Corporación Humanas Colombia

Carrera 7 Nro. 33 - 49 Oficinas 201

PBX (571) 805 06 57 Teléfono: (571) 288 03 64

www.humanas.org.co - humanas@humanas.org.co

Bogotá Colombia

Contáctenos

Nombres
Correo
Comentarios
Proyecto:Observar formar e informar para una paz con justicia de genero / Comité editorial: Adriana Benjumea, directora; María Adelaida Palacio, coordinadora jurídica; July Fajardo, coordinadora de investigaciones y Ximena Correal, comunicadora.
Copyright © 1999-2013 Intelligent Web Ver 8.3 All Work Solutions Ltda. Todos los Derechos Reservados - www.pazconmujeres.org