2014-12-22

 

Yanette Bautista: 27 años de lucha

 

yanetteuno

Foto: elespectador.com


Para el boletín de este mes, decidimos hacer un perfil de Yanette Bautista, abogada defensora de derechos humanos, hermana de Nydia Érika Bautista , madre, jefa de familia y abuela.  Comenzó su trasegar como defensora en la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos-ASFADDES, organización en la que fue coordinadora jurídica, coordinadora general y presidenta.

Yanette además, fue la presidenta general de la Federación Latinoamericana de Familiares de Desaparecidos- FEDEFAM en 1995, representante ante las Naciones Unidas por parte de esa red, integrante de la Junta Directiva de la Oficina Internacional de los Derechos Humanos - Acción Colombia (OIDHACO), y durante 7 años investigadora de Amnistía Internacional en Centroamérica en el campo de la violencia contra la mujer. Ha ganado varios premios entre esos, el Premio Franco-Alemán de Derechos Humanos ‘Antonio Nariño’ en 2012. Fue fundadora de la Federación Asiática de Familiares de Desaparecidos y ha trabajado con organizaciones de familiares en todo el mundo. Actualmente es presidenta de la Fundación Nydia Érika Bautista y hace parte de la Comisión Nacional de Personas Desaparecidas.

La lucha por las víctimas de la desaparición forzada, la apuesta política de la Fundación Nydia Érika Bautista y los retos de las víctimas ante la actual coyuntura política, fueron algunos de los puntos que abordamos en la entrevista.

Sobre ella

Paz con Mujeres (PCM): ¿En qué momento empieza Yanette Bautista su lucha por visibilizar y exigir justicia en los crímenes de desaparición forzada?

Yanette Bautista (YB): Mi lucha en favor de las víctimas de la desaparición forzada y de sus derechos comenzó el día en que se llevaron a mi compañero el 28 de agosto de 1987 y a mi hermana Nydia Érika el 30 de agosto del mismo año. Ambos eran militantes del M-19 y fueron desaparecidos por inteligencia militar (la brigada 20), en una coyuntura donde había muchos asesinatos de gente de la oposición política y ellos no escaparon de eso. Durante 3 años no encontramos a Nydia y entendí que una de las cosas más importantes era buscarla por el sufrimiento que mi madre, mi padre, mis hermanos y yo misma teníamos, pero sobre todo su hijo Erik, que en esa época tenía apenas 12 años. Ese fue el detonante para entrar en la lucha por los derechos humanos, así llegué a una organización como ASFADDES.

PCM: ¿Qué costos ha tenido para usted y su familia, su lucha por buscar y exigir justicia?

YB: Llevamos 27 años con un costo muy grande a nivel humano, familiar e individual. En todos los niveles hemos recibido amenazas, persecución, señalamientos de ser simpatizantes o miembros de la guerrilla, los cuales por supuesto no son ciertos.

Tuve que cambiarme de casa muchísimas veces, dejar a los niños solos o en casas extrañas. Tuvimos que vivir un calvario muy tenaz porque no nos querían recibir en ninguna parte (a veces ni la propia familia), para escondernos por un delito que no habíamos cometido.

Esa constante ha permanecido en el tiempo. En 1993, cuando éramos líderes en ASFADDES con otras compañeras, recuerdo a hombres vigilando el hotel donde se quedaba la gente en el marco de una asamblea en la que fui elegida presidenta o coordinadora general de esta organización. Nuestro delito era denunciar, organizarnos y llevar casos a la luz pública porque la desaparición forzada siempre ha sido un delito oculto.

Ese riesgo nos llevó al exilio porque la inteligencia militar quería desaparecer al niño de Nydia Érika que ya era un adolescente en esa época y que empezaba a comprometerse con los derechos humanos como comunicador social. Cuando reconocimos el riesgo de que fuera desaparecido, decidimos salir al autoexilio donde vivimos 10 años. Después regresamos y las amenazas siguieron a mi familia y también a las mujeres que acompañamos.

No es raro ver hombres de negro en carros con vidrios polarizados al frente de nuestra oficina tomando fotos, vigilando nuestros movimientos. Este año hemos recibido tres amenazas de las Águilas Negras y posteriormente, en el debate sobre paramilitarismo, el ex presidente Uribe  me señaló de ser una guerrillera desmovilizada del ELN. Yo no he participado nunca en un partido político ni legal ni ilegal y todo eso se suma a crear un riesgo bastante grande para nuestro trabajo.

PCM: ¿Hubo alguna afectación diferencial por ser mujer?

YB: La mayoría de los familiares de los desaparecidos somos en un 80% mujeres y eso tiene implicaciones en todos los niveles. Sí creemos que la forma como nos hostigan y la forma como nos señalan, tiene un componente de género.

PCM: Ya son cerca de 27 años de lucha contra la desaparición forzada. ¿Cuáles han sido para usted los principales aprendizajes?

YB: Hay que soñar, es uno de los aprendizajes, hay que creer en nosotras mismas. La capacidad de amor que tenemos por nuestros seres queridos también nos ha transformado en seres políticos con una visión muy clara de la democracia con justicia social, verdad y reparación.

A pesar  de los golpes hemos crecido y hemos permanecido en el tiempo luchando. Las mujeres tenemos un poder para transformar, eso se ha visto por ejemplo en las leyes que la Fundación Nydia Érika Bautista ha impulsado: la ley de homenaje y localización de víctimas de desaparición forzada, la ley de ausencia, cuando estábamos en ASFADDES nos sentamos varios familiares (la mayoría mujeres) y escribimos la ley 589 que prohíbe la desaparición, la misma Convención Internacional; y lo que hay de desaparición en la Ley de Víctimas que aunque precario, lo que quedó, lo escribimos nosotras en la Fundación. Entonces ha sido una lección, mostrar que somos intelectuales  y que estamos aportando al país.

Otro aprendizaje es que las mujeres por más humildes que seamos, tenemos un saber popular acumulado que puesto al servicio de la defensa de los derechos humanos es muy importante. En la fundación tenemos una escuela de liderazgo de mujeres familiares que van desde los 18 años hasta los 60 y ahí no hay ninguna discriminación por no haber estudiado, al contrario, las mujeres demuestran su talante y crecen.

La unidad entre las organizaciones de familiares es otra lección aprendida, la Fundación lo tiene como meta estratégica y pone sus recursos humanos, políticos y económicos al servicio de esa unidad. 

PCM: Reivindicaciones como esta, llegan con amenazas y quiebres, pero también tejen afectos. ¿Qué vínculos y alianzas ha tejido durante estos años?

YB: Muchos, especialmente con las víctimas. Nosotras entendemos que esta es una lucha que la parió el amor por nuestros seres queridos y que hemos puesto al servicio del país. Es un amor que se politiza con el tiempo y como las Madres de la Plaza de Mayo dijeron: Una para todos. Nosotras decimos: Una para todos, para todos los desaparecidos y todas para todos. Ese es el círculo de los afectos que nos une y es el motor más grande, más fuerte y más invencible.

PCM: Usted ha relacionado el crimen de la violencia sexual con el de la desaparición forzada. ¿De dónde surge dicho vínculo?

YB: Ha surgido de varias razones. Primero, por el conocimiento que tuve como presidenta de FEDEFAM, sobre los casos de Argentina, Uruguay y Chile, especialmente. Allí las mujeres fueron desaparecidas, violadas en cautiverio y tuvieron bebés que fueron dados en adopción o robados. 

El vínculo también se da por el propio caso del Nydia Érika Bautista. La violencia sexual en ella, aunque no nos atrevemos a decir que fue acceso carnal, nunca se investigó, nunca se visibilizó.

También, cuando estuve en el exilio trabajé en Amnistía Internacional como experta en violencia contra la mujer y realicé los informes de mujeres desaparecidas y asesinadas en Juárez, y después en Guatemala. Eso me enseñó que Nydia Érika tenía derecho a que se reivindicara su derecho a la integridad sexual.

Además, muchas de las chicas que acompañamos han sufrido violencia sexual cuando sus madres han buscado a los desaparecidos o han sido víctimas de violaciones de derechos humanos.

Desde ASFADDES también intenté visibilizar este tema y así con todo lo mencionado, decidimos que la Fundación iba a tener como norte luchar por los derechos de las mujeres desparecidas y reivindicar que la Fiscalía tiene el deber de investigar la violencia sexual que se haya cometido de cualquier forma contra las niñas y las mujeres. Es un camino que estamos haciendo solas en el país, en el continente y en el mundo, porque no hay ninguna otra organización de familiares que trabaje en el litigio para que los jueces y los fiscales cambien sus prácticas.

Sobre la Fundación

PCM: ¿Quién era Nydia Érika Bautista? ¿Qué victimizaciones sufrió?

yanettefunda

Foto: nydia-erika-bautista.org


YB:
Nydia Érika fue desaparecida el 30 de agosto de 1987, día de la primera comunión de su hijo Erik. Durante tres años no se tuvo noticia de ella. En 1990, sus restos fueron encontrados en el municipio de Guayabetal (Cundinamarca), nos los entregaron y los enterramos en el cementerio central. Su cuerpo estuvo allí hasta el 2000 cuando se ordenó su exhumación por parte de la Justicia Penal Militar, quienes decían que los restos no correspondían a ella. Nydia Érika fue encontrada con signos de tortura, con desfiguración facial, sin ropa interior. El acta de levantamiento y otros documentos nos llevaron a pensar que había sufrido un tipo de violencia sexual.

Era socióloga y economista de la Universidad Nacional y de la Universidad Central. Era madre, era hija, era mi mejor amiga, era muy inteligente, muy intelectual desde muy temprana edad. A sus 15 años cuando hacíamos las fiestas ella no se sentaba a conversar de cosas superfluas sino siempre estaba hablando de política; la política era una inquietud que tenía. Mi padre influyó mucho en su posición política, ella soñaba que la gente tuviera qué comer cada día, que tuviera salud, vivienda, educación. Pienso que eso y la misma historia de mi padre y mi madre que fueron víctimas por ser liberales durante la violencia en Colombia, influyeron en ella y la convirtieron en una opositora política de la injusticia social.

Nydia Érika fue desaparecida, ejecutada, sufrió tortura en su cautiverio y violencia sexual. A ella se le violó el debido proceso porque si era guerrillera, lo correcto es que hubiese ido ante un juez para que determinara el delito que había cometido, fuera condenada si era el caso por ese delito y la pudiéramos haber visitado en una cárcel, pero no que hubiera sido víctima de tales crímenes.

PCM: ¿Cuál es la apuesta política de la Fundación Nydia Érika Bautista para lograr no solo visibilizar el caso de su hermana sino el de todas las víctimas del crimen de desaparición forzada?

YB: Nuestra apuesta es empoderar a las mujeres para que no sean objetos de violencia sino sujetos políticos. Es el apoyo jurídico en los casos, llevamos por lo menos tres procesos a nivel penal y hacemos también litigio de reparación porque acceder a la ley de víctimas en este país es casi imposible.

La capacitación también es uno de nuestros fuertes, la investigación de problemas estructurales alrededor de la desaparición forzada y la incidencia porque después de estudiar todos los problemas y de capacitarnos sobre ellos, definimos qué debe ser cambiado en el país. No nos quedamos en la lucha contestataria de decir que hay un problema sino que lo intentamos resolver ante los diferentes poderes y con nuestra propia gente.

En el momento estamos haciendo una investigación que finaliza el otro año sobre mujeres desaparecidas con el apoyo del PNUD y un informe alterno para presentar al Comité sobre Desapariciones Forzadas.

Negociación

PCM: Desde su punto de vista ¿Qué implicaciones políticas tiene para el país la visita de diferentes delegaciones de víctimas a La Habana?

YB: Las implicaciones políticas de los viajes de las víctimas a La Habana son un hecho histórico inédito en el mundo que nos ilusionó y nos dio esperanza.

Es muy importante que las víctimas puedan tener un lugar especial en un proceso de paz para ser escuchadas no solo en su dolor, y  eso fue lo que fuimos a hacer a Cuba, a llevar las propuestas trabajadas no solo por la Fundación sino consensuadas con 18 organizaciones de familiares de desaparecidos. Esto debe tener unos pasos siguientes como la rendición de cuentas del gobierno y de las FARC, obviamente con el acompañamiento de la comunidad internacional, el respeto de las propuestas que se han hecho, además el derecho que tenemos a que nos digan las razones de si las van a incorporar o no.

Tengo temor de que aunque fue muy positivo que la mayoría de víctimas que han asistido son mujeres, por eso mismo hecho nuestras propuestas no sean tenidas en cuenta. Eso es lo que yo estoy esperando, el interés de hacer respetar esas propuestas porque hemos puesto todo lo mejor de nosotros mismos, de nuestro intelecto.

PCM: ¿Qué elementos busca la Fundación que se visibilicen en el proceso de negociación? ¿Cuáles se plantearon en la visita?

YB: En consenso con otras organizaciones llevamos 3 propuestas: la creación de una subcomisión de la verdad para las víctimas de desaparición forzada porque este delito debe tener un enfoque diferencial. En la desaparición forzada hay dos víctimas, la que se llevaron y la que está aquí esperando su regreso, en esa medida debe haber una respuesta para los que estamos aquí.

Nosotras además consideramos que debe haber mecanismos en el postconflicto y en la transición que busquen a los desparecidos. Basadas en el Derecho Internacional Humanitario, especialmente en el Protocolo II, propusimos la creación de un grupo técnico de investigación de policía judicial para buscar a todos los desaparecidos no  gota a gota como se está haciendo ahora. Que se busquen a los 30.000 que están en el Registro Nacional de Desaparecidos, de los cuales, el 27% son mujeres, y el 15% niños y niñas.

Por otro lado, que el Estado reconozca su responsabilidad en las desapariciones forzadas porque solo se habla de la responsabilidad de la guerrilla, que la tiene en los delitos que ha cometido, pero el Estado también.

Otro elemento es la creación de un programa nacional de identificación de personas no identificadas, mal llamadas NN.

PCM: En general ¿Cuáles considera que son los retos de las víctimas en el proceso de negociación?

YB: El primer reto es que las víctimas estemos unidas. El segundo es que seamos verdaderamente escuchadas en nuestras propuestas y que éstas sean materializadas en leyes, en política pública, en el postconflicto y ahora mismo en la transición.  El tercer reto es que podamos hacer una pedagogía social en el país contando nuestra propia experiencia, propuestas y visión de país.

Cuando viajamos a Cuba, nos reunimos previamente y cada uno contó sus testimonios. Yo vi llorar a las compañeras víctimas de las FARC con mi testimonio y yo lloré con el de ellas. Entendimos que no éramos dos bandos y así se lo transmitimos  a la opinión pública en nuestro comunicado. Creemos que ese es un mensaje potente en este país tan polarizado, no debe haber víctimas de primera ni de segunda ni de tercera.

La lucha de Yanette Bautista y de la Fundación continúa. Su objetivo es obtener la verdad, la justicia y la reparación en el caso de Nydia Erika Bautista pero también, para todas las mujeres desaparecidas en el país.

Humanas-Fokus






Corporación Humanas Colombia

Carrera 7 Nro. 33 - 49 Oficinas 201

PBX (571) 805 06 57 Teléfono: (571) 288 03 64

www.humanas.org.co - humanas@humanas.org.co

Bogotá Colombia

Contáctenos

Nombres
Correo
Comentarios
Proyecto:Observar formar e informar para una paz con justicia de genero / Comité editorial: Adriana Benjumea, directora; María Adelaida Palacio, coordinadora jurídica; July Fajardo, coordinadora de investigaciones y Ximena Correal, comunicadora.
Copyright © 1999-2013 Intelligent Web Ver 8.3 All Work Solutions Ltda. Todos los Derechos Reservados - www.pazconmujeres.org